Uno de los monologos mas bonitos que he podido disfrutar, con la actuaccion de mi gran amiga y GRAN ACTRIZ Estela del grupo de teatro las bernardas. Hoy me ha venido a la mente:
Doña rosita:
Me he acostumbrado a vivir muchos años fuera de mí, pensando en cosas
que estaban muy lejos, y ahora que estas cosas ya no existen sigo dando
vueltas y más vueltas por un sitio frío, buscando una salida que no he
de encontrar nunca. Yo lo sabía todo. Sabía que se había casado; ya se
encargó un alma caritativa de decírmelo, y he estado recibiendo sus
cartas con una ilusión llena de sollozos que aun a mí misma me
asombraba. Si la gente no hubiera hablado; si vosotras no lo hubiérais
sabido; si no lo hubiera sabido nadie más que yo, sus cartas y su
mentira hubieran alimentado mi ilusión como el primer año de su
ausencia. Pero lo sabían todos y yo me encontraba señalada por un dedo
que hacía ridícula mi modestia de prometida y daba un aire grotesco a mi
abanico de soltera. Cada año que pasaba era como una prenda íntima que
arrancaran de mi cuerpo. Y hoy casa una amiga y otra y otra, y mañana
tiene un hijo y crece, y viene a enseñarme sus notas de examen, y hacen
casas nuevas y canciones nuevas, y yo igual, con el mismo temblor,
igual; yo, lo mismo que antes, cortando el mismo clavel, viendo las
mismas nubes; y un día bajo al paseo y me doy cuenta de que no conozco a
nadie; muchachas y muchachos me dejan atrás porque me canso, y uno
dice: "Ahí está la solterona", y otro, hermoso, con la cabeza risada,
que comenta: "A ésa ya no hay quien le clave el diente." Y yo lo oigo y
no puedo gritar, sino vamos adelante, con la boca llena de veneno y con
unas ganas enormes de huir, de quitarme los zapatos, de descansar y no
moverme más, nunca, de mi rincón.
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